Llega el invierno y de repente te das cuenta de que, de nuevo, necesitas ropa de deporte para tu rutina diaria y para esos planes de fin de semana con amigos.
Rutas de senderismo, las pachangas de los martes, bici por la montaña, las clases de yoga…
Y con toda la ilusión del mundo, como cuando empiezas un nuevo curso escolar, te compras de todo. Un par de camisetas, unas mallas y algún forro polar. ¡A tope!
Sin embargo, después de estrenar tu conjunto, te percatas de que al final has pasado más calor del esperado o que, del sudor, has cogido frío y tienes dolores al llegar a casa.
¿Cómo puede ser? ¡Si esta ropa se supone que es específica para esto!
Pues si. Ocurre. Y se trata simplemente del error en el que caemos muchas veces al pensar que la ropa térmica y la técnica son lo mismo. Es una confusión muy común si no estamos acostumbrados a su uso, pero lo cierto es que sus funcionalidades son totalmente diferentes.
En Worket pensamos que antes que nada, es importante conocer su composición, características y diferencias para poder elegir la prenda adecuada en el momento adecuado.
¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
Diferencias entre la ropa térmica y la ropa técnica
Lo primero que tenemos que tener claro es que la ropa térmica tiene como principal objetivo el aislarte de la temperatura que haya en el exterior, mientras que la ropa técnica tiene como misión la de mantener tu temperatura corporal ajustándose a tu cuerpo.
La indumentaria técnica no da calor. Es decir, ninguna prenda de este tipo va a generar calor como tal, pero sí que hará que el que genera nuestro cuerpo no se escape.
¡Importante! No tienen porqué ser excluyentes. Dependerá de la estación del año en la que nos encontremos, ya que no dejan de ser una opción para la actividad física en las épocas frías.
¿Porqué me abrigo y sigo teniendo frío?
Hay dos factores que aceleran el enfriamiento de nuestro cuerpo. Uno de ellos es el viento y las corrientes de aire que mueven el aire caliente de nuestro alrededor, el que generamos nosotros mismos. El otro es la humedad, que transmite el calor unas 25 veces más rápido incluso que el aire.
Nuestro organismo lo sabe. Y por ello se produce la sudoración.
Cuando hacemos deporte o alguna actividad que sube nuestras pulsaciones, nuestro cuerpo reacciona con sudor. De esta forma segrega líquido que hará que baje la temperatura muscular.
El problema viene cuando este sudor se queda atrapado en la ropa y cuando volvemos a la calma y nuestros músculos ya no generan calor, la humedad del sudor que se queda impregnado en la ropa nos sigue enfriando. ¡Error!
¿Qué ropa uso para no pasar frío?
Para no pasar frío cuando hacemos ejercicio físico, tenemos que dejar a un lado el algodón.
Estamos acostumbrados a usar este tipo de tejido, pero lo que no sabemos es que es un compuesto que absorbe muchísimo la humedad y además tarda en secar. Por lo que, para hacer una actividad al aire libre y con frío, es la peor elección.
Por el contrario, la ropa térmica está compuesta por tejidos sintéticos como el nylon y derivados. Las fibras de estos tejidos hacen que estemos mucho más calentitos, ya que no absorben la humedad y secan mucho antes.
Lo esencial de estas prendas es que sean sintéticas, ya que, solo eso, genera el 80% de su efectividad. Y tenemos un abanico de posibilidades en cuanto a la gran variedad de modelos que hay hoy en día en el mercado. Como por ejemplo, camisetas térmicas de manga larga, de manga corta, con cuello alto, con cremallera, más finas, más gruesas. Todo al alcance de tu mano.
Otra recomendación a tener en cuenta es el espesor del tejido. Al no ser que las actividades a realizar vayan a ser en su mayoría estáticas, te recomendamos usar prendas ligeras, ya que las gruesas son muy específicas y a la hora de ponerse en movimiento, dan muchísimo más calor.
Intenta adquirir indumentaria lo más fina posible, porque como hemos dicho antes, cuanto menos se empape en sudor la primera de ropa, mucho mejor. Más vale ponerse más capas y que sean efectivas. Por ejemplo, si vas a la montaña, puedes ponerte una camiseta fina debajo, que mantenga el calor y no genere demasiada humedad. Así se secará rápido y tu temperatura corporal se regalará mucho mejor.
Ahora bien, si no vas a realizar esfuerzo o ejercicio físico de mucha intensidad y va a ser más bien estático, lo ideal es ponerte algo con una capacidad aislante pura y entonces sí que deberías optar por algo más grueso.
¿Qué ropa uso para hacer deporte en invierno?
Tenemos tantas posibilidades que a veces no sabemos lo que es más adecuado para practicar deporte o realizar actividades físicas de mucho movimiento.
La respuesta es sencilla. Lo fundamental es que se amolde a tu cuerpo, sin necesidad de estar muy ceñida, y que la comodidad sea la característica principal.
Por ejemplo, una buena opción es usar camisetas de manga larga con cuello de cremallera. Es quizá el diseño más flexible. Ya que proporciona protección frente al frío con el cuello alto y con la cremallera, la opción de ventilarse si hace un poco más de calor. La manga larga nos protege tanto del sol como del frío y siempre nos podemos arremangar.
Para las piernas, nosotros te recomendamos que uses ropa térmica en condiciones en las que haga mucho frío y necesitas protegerte o cuando vayas a realizar poco movimiento. Piensa que esta parte del cuerpo solamente estando de pie, ya está trabajando. Por lo que es difícil pasar frío en las piernas.
Te aconsejamos usar mallas técnicas, en función del deporte que realices. Son prendas cómodas, resistentes y muy calentitas. Además, puedes usarlas en numerosas ocasiones, no solo para hacer deporte. ¡También a diario!
Aun así, ¡no te dejes engañar! Aunque existan algunas especificaciones técnicas, ya sea ropa para la montaña, para correr, para montar en bicicleta, para ir al gimnasio o cualquier otro deporte, todas se basan en los mismos principios de calidad y confort.