Saber cómo lavar la ropa de deporte es algo esencial para que todas tus prendas duren mucho más tiempo sin perder las características específicas que tienen.
En Worket vamos a darte las claves para que sepas en todo momento cómo cuidar de manera apropiada tu ropa deportiva. Así mantendrás a raya los malos olores y las manchas que puedan surgir.
Consejos para lavar la ropa deportiva
Como sabrás, la ropa diseñada para hacer ejercicio está compuesta de unos tejidos diferentes que el resto de textiles.
Encontramos todo tipo de camisetas, pantalones, mallas, tops, chaquetas, sudaderas que son específicas para mejorar tu rendimiento deportivo y por tanto, requieren de ese cuidado especial del que hablamos.
Normalmente están fabricadas con tejido sintético como puede ser el poliéster, nylon y elastano. También hay combinaciones con fibras naturales como el algodón.
Cada día la ropa de deporte está mucho más conseguida y especializada dependiendo de la actividad a realizar, es decir, se fabrica en función de las necesidades que requiera cada disciplina. Aun así, se pueden sacar muchos puntos en común para prolongar su uso lo máximo posible. Sin olvidar que lo más importante es que no pierdan los efectos y características de las fibras que componen la prenda.
Sin más dilación. ¡Empezamos!
Escoger el detergente adecuado. Empieza por lo esencial, para conseguir un buen mantenimiento tenemos que contar con todos los productos de limpieza necesarios. Quizá esta es la base por la que muchas prendas deportivas se estropean o pierden efectividad.
Ten en cuenta que la ropa técnica deportiva con propiedades impermeables, transpirables o aislantes, es bastante delicada. Debes asegurarte bien de que eliges el jabón adecuado.
En el supermercado encontrarás detergentes para ropa deportiva, así tal cual. Tienes multitud de opciones disponibles y siempre puedes ir probando y decantarte por el que mejor te funcione. Nosotros te recomendamos que busques información del detergente que usas a diario para saber si te sirve para lavar tu ropa deportiva. Si es así, este problema ya estaría resuelto.
En cuanto al uso de suavizantes, nosotros te recomendamos que lo limites al máximo con este tipo de tejidos, ya que puede hacer que se desgasten mucho antes de lo previsto y lejos de dejar un aroma agradable, lo que hará será disminuir su resistencia a los malos olores.
Lavar en la lavadora o a mano. Si, la respuesta es la que te imaginas. Es mucho mejor lavar las prendas deportivas a mano. Tómatelo como una manera de ahorrar energía y conservar sus propiedades y hazlo siempre que puedas, al menos con las prendas que más cuidados necesitan.
Esto no quiere decir que no uses la lavadora, somos conscientes de que no siempre vas a tener tiempo de lavar a mano. Pero en ese caso, utiliza un programa de lavado corto y a temperatura baja. En cuanto al centrifugado, elige uno alto, de unas 800 revoluciones por minuto.
Lo mismo ocurre a la hora de tender la ropa, intenta utilizar este método antes que una secadora. De hecho, hay ropa técnica que bajo ningún concepto deberías meter ahí dentro si no quieres que se te estropee. Si no estás seguro, presta atención a las indicaciones de la etiqueta.
Lavar la ropa al terminar de hacer deporte. Esto sería lo ideal, pero en Worket tenemos en cuenta que no siempre se puede llevar a cabo. Así que, si no puedes ponerte a lavar la ropa nada más acabar tu actividad tienes varias opciones: colgarla para que se seque, darle un primer lavado rápido cuando vas a ducharte o colocarla en remojo.
La segunda opción es interesante cuando hay bastante suciedad en su superficie y no queremos que deje mancha. Después ya habrá tiempo de lavarla más en profundidad, pero por lo menos ya habrás quitado “lo gordo”.
Puedes recurrir a la opción de dejarla en remojo cuando hayas sudado mucho o la prenda retenga mucha humedad, haciendo que se quede pegado un olor muy fuerte. Para neutralizar y eliminar los malos olores puedes llenar un barreño con agua caliente y echar un chorro de vinagre, o si lo prefieres, puedes utilizar bicarbonato de sodio. Déjalo remojar un par de horas antes de meterlo a la lavadora.
¿Cómo lavar las zapatillas de deporte?
El calzado deportivo también requiere de un mantenimiento especial. Nosotros te recomendamos lavar cada parte de la zapatilla por separado. Es decir, separar la plantilla, y cordones y lavarlas a mano siempre que puedas.
Para eliminar tierra o polvo: utiliza un cepillo para los recovecos y las zonas más delicadas. Y, si tiene barro, deja que se seque si no quieres estropear tus zapatillas en ese momento. Cuando ya no quede nada de humedad, aplica la misma técnica.
Para eliminar manchas: Disuelve en agua unas cucharadas de bicarbonato de sodio y detergente, después utiliza un cepillo para frotar la zona hasta que desaparezca la suciedad.
No utilices la secadora y mantén alejado del calor tus zapatillas siempre que puedas. Deja que se sequen al aire libre durante un par de días.
En resumen, la ropa deportiva está fabricada con tejidos específicos que requieren de un cuidado especial, lo fundamental es prestar atención a las indicaciones del fabricante y dedicarle un poquito más de tiempo de lo habitual. De esta forma, evitarás tener que comprar camisetas o pantalones para hacer ejercicio cada dos por tres y darle una larga vida a las que tienes.